Lujo sobre ruedas y tierra batida: Maserati en el Rolex Monte-Carlo Masters

Abril llega con aroma a arcilla, tenis de alto nivel y Maserati. Por cuarto año consecutivo, la marca del Tridente dice presente como patrocinador principal y auto oficial del Rolex Monte-Carlo Masters, uno de los torneos más elegantes del circuito ATP.

Hasta hoy 13 de abril, el Monte-Carlo Country Club se convierte en el escenario ideal para que Maserati despliegue toda su elegancia y potencia. ¿La estrella del show? El MC20 Cielo “¿Menos es más?”, una edición única que forma parte del programa de personalización Fuoriserie, y que puede verse de cerca tanto en las canchas como en el exclusivo VIP Village.

Este MC20 Cielo es mucho más que un auto: es una obra de arte sobre ruedas. Diseñado especialmente para un cliente, se presentó en las nuevas Officine Fuoriserie en Módena, y está lleno de guiños al movimiento Bauhaus. Su carrocería en un impactante Blu Corse Mate está decorada con formas geométricas que recorren todo el vehículo, coronadas por un Tridente estilizado sobre el capó.

Los colores no se quedan atrás: del rojo intenso inspirado en los primeros autos de competición de la marca, pasando por un amarillo que homenajea a Módena, hasta un blanco brillante que debutó con el MC20. Todo, combinado con detalles en azul cielo, negro, naranja (un guiño a Maria Teresa De Filippis, pionera del automovilismo) y violeta. Las llantas de 20” y las pinzas de freno azules completan este look espectacular.

Y como el lujo no viene solo, Maserati también exhibe el nuevo GranCabrio Trofeo en un fresco color Acquamarina, para quienes quieran imaginarse el verano en la Costa Azul con estilo.

Además de lucirse con sus modelos, Maserati es el encargado de mover a los campeones y a los invitados VIP por el Principado, con su flota de SUV Grecale. Y por si fuera poco, los asistentes al torneo pueden probar los modelos MC20, MC20 Cielo, GranTurismo, GranCabrio o Grecale, para vivir en primera persona lo que significa manejar un Maserati: diseño, performance y ese inconfundible sabor italiano.