Nissan Versa CVT: simple, cómodo y sin vender humo

Después de varios días manejando autos cargados de pantallas, botones, modos de conducción y cifras que parecen competir por quién impresiona más, subirme al Nissan Versa automático fue un cambio de ritmo bastante agradable. Acá la receta es mucho más sencilla: comodidad, espacio, buen rendimiento y facilidad de manejo, todo con el respaldo de una marca como Nissan, con años de historia y una reputación más que conocida en Chile.

Y después de manejarlo entendí que esa simpleza es justamente una de sus principales virtudes.

El Versa no pretende ser deportivo ni dejarte pegada al asiento cada vez que aceleras. Su misión es bastante más terrenal: hacer fácil el día a día. Y en eso cumple muy bien.

La versión Sense 1.6 CVT equipa un motor de 1.6 litros, cuatro cilindros y 16 válvulas, con inyección secuencial multipunto, que desarrolla 118 hp a 6.300 rpm y 149 Nm de torque a 4.000 rpm, asociado a una transmisión automática CVT y tracción delantera. Además, cumple norma de emisiones Euro 6B y puede utilizar gasolina de 93 octanos o superior.

¿Sensaciones? Suave, predecible y muy fácil.

En ciudad la CVT le viene perfecto. La entrega de potencia es progresiva y moverse entre semáforos o enfrentarse a nuestros queridos tacos santiaguinos resulta bastante descansado. No hay tirones ni cambios bruscos y la dirección eléctrica también ayuda a que estacionarlo y moverse por espacios estrechos sea muy sencillo.

Cuando sales a carretera mantiene ese carácter tranquilo. Para adelantar hay que conocer sus 118 hp y anticipar un poquito la maniobra; acá no aparece una patada brutal de torque ni pretende que aparezca. El Versa está pensado para viajar cómodo, mantener un buen ritmo y privilegiar eficiencia por sobre performance.

Espacio: aquí hay una buena sorpresa

Uno de sus puntos fuertes está atrás. El Versa tiene un maletero que alcanza hasta 482 litros dependiendo de la configuración, una cifra muy interesante para un sedán de este tamaño. Maletas, compras, bolsos y todo ese equipaje que misteriosamente se multiplica antes de salir de viaje encuentran bastante espacio.

También ayuda su distancia entre ejes de 2.620 mm. El auto mide 4.495 mm de largo y 1.740 mm de ancho, dimensiones que permiten entregar un habitáculo amplio sin convertirlo en un barco difícil de estacionar.

Su estanque tiene 41 litros de capacidad y la propuesta mecánica está claramente orientada hacia la eficiencia. En mi prueba, más que buscar aceleraciones o prestaciones deportivas, lo disfruté precisamente por esa sensación de poder moverme relajada y sin estar mirando permanentemente cómo baja la aguja del combustible.

Seguridad: bastante más que lo básico

Y acá el Versa tiene buenos argumentos.

Desde su equipamiento base incorpora seis airbags: dos frontales, dos laterales y dos de cortina. A eso suma ABS, distribución electrónica de frenado EBD, asistente de frenado BA, Control Dinámico Vehicular (VDC), asistente de ascenso en pendientes, anclajes ISOFIX y sensores de estacionamiento traseros.

Dependiendo de la versión, la familia Versa suma además tecnologías Nissan Intelligent Mobility como alerta de colisión frontal y frenado inteligente de emergencia, mientras las versiones superiores pueden incorporar monitor de visión periférica 360°, alerta de punto ciego, alerta de tráfico cruzado trasero y monitor inteligente de atención al conductor.

Me gusta que buena parte de esta tecnología trabaje sin complicar la experiencia. Porque nuevamente volvemos al concepto central de este auto: hacer las cosas simples.

Por dentro tampoco busca deslumbrar con fuegos artificiales digitales. La posición de manejo es cómoda, hay buen espacio para los pasajeros y los comandos son fáciles de entender. Dependiendo de la versión encontramos pantalla multimedia, Apple CarPlay y Android Auto, además de distintos niveles de conectividad y confort.

Estéticamente, además, el Versa hace rato dejó atrás esa imagen de “sedán práctico y nada más”. Tiene una silueta más moderna, buenas proporciones y suficiente personalidad como para verse atractivo sin necesidad de exagerar.

Y después de manejarlo varios días, creo que ahí está la clave.

El Nissan Versa es un auto sincero. No promete prestaciones de deportivo ni quiere convertir cada viaje al supermercado en una experiencia extrema. Es confortable, espacioso, eficiente, seguro y fácil de conducir. Y además tiene detrás el respaldo de una marca como Nissan.

En Chile, actualmente el Nissan Versa Sense 1.6 CVT parte desde $16.610.000 con bonos incluidos, mientras que la gama comienza desde $14.760.000 en su versión Sense manual.

¿Simple? Sí.

¿Y eso es malo? Para nada.

Porque entre tanto auto intentando demostrar todo lo que puede hacer, el Versa simplemente hace bien lo que tiene que hacer. Te subes, pones D y sales. Sin complicaciones, sin discursos y sin vender humo.

Y a veces, esa tranquilidad también se disfruta muchísimo al volante.