BMW no llegó a Auto China 2026 a mostrar autos… llegó a mostrar hacia dónde va todo. Bajo el concepto Neue Klasse, la marca alemana dejó claro que está entrando de lleno en una nueva etapa donde la tecnología, el diseño y la experiencia de manejo se reinventan desde cero.
En Beijing se vivieron varios estrenos importantes: versiones de carrocería larga —pensadas exclusivamente para China— del BMW iX3 y el BMW i3, junto al debut del nuevo BMW Serie 7, que ya incorpora el ADN de esta nueva generación.
La llamada Neue Klasse no es un simple cambio de diseño: es la transformación más ambiciosa en la historia de BMW. Electrificación, digitalización y autos definidos por software son los pilares de esta nueva era. Y eso se nota. Los nuevos iX3 e i3 apuestan por líneas más limpias, un look más técnico y una evolución clara del lenguaje de la marca. Pero lo más potente está bajo el capó: la sexta generación de tecnología eDrive, con autonomías que superan los 900 km en el iX3 y los 1.000 km en el i3 (ciclo CLTC).
A eso se suma una arquitectura de 800 voltios que permite cargas ultrarrápidas: hasta 400 km de autonomía en apenas 10 minutos. Sí, así de rápido.
Este salto tecnológico no se quedará solo en China. Según Oscar Blu, Gerente General de BMW Chile, muchas de estas innovaciones terminarán llegando a mercados como el chileno, donde la electromovilidad viene creciendo con fuerza gracias a mejores políticas públicas y mayor infraestructura. En ese contexto, modelos como el iX3 y el i3 refuerzan el posicionamiento de BMW en el segmento eléctrico premium, que poco a poco empieza a ganar terreno entre quienes buscan más autonomía, conectividad y eficiencia.
El nuevo Serie 7, por su parte, lleva todo esto al siguiente nivel en el mundo del lujo. Su diseño exterior es más moderno, con líneas más limpias y una parrilla iluminada que no pasa desapercibida. Por dentro, la experiencia es casi cinematográfica: BMW Panoramic iDrive, pantalla para pasajeros, Theatre Screen trasera y un sistema de sonido Bowers & Wilkins con Dolby Atmos que convierte el auto en una sala de entretenimiento sobre ruedas.
En el plano digital, BMW también juega fuerte con una propuesta adaptada al mercado chino. Su nuevo Operating System X combina una base global con desarrollo local —cerca del 70% del sistema fue creado en China— integrando tecnología de gigantes como Alibaba, Huawei, Amap y DeepSeek. ¿El resultado? Mejor navegación, control por voz más natural y una personalización mucho más avanzada.
La conducción asistida también da un salto importante. El nuevo Serie 7 incorpora sistemas de nivel 2 con funciones como manejo manos libres en autopistas y asistencia “puerta a puerta”. Además, BMW suma un desarrollo específico junto a Momenta, basado en inteligencia artificial, capaz de adaptarse a escenarios de tráfico complejos con funciones como frenado cooperativo y una interacción más fluida entre conductor y vehículo.
Y como si fuera poco, también hubo espacio para mirar más allá. El BMW iX3 Flow Edition sorprendió con su tecnología E Ink, capaz de cambiar el aspecto del vehículo mediante animaciones, abriendo la puerta a autos que literalmente cambian de piel.
MINI tampoco se quedó atrás, con propuestas conceptuales como el MINI x Vagabund, enfocadas en el diseño personalizado y el estilo de vida, además de colaboraciones creativas que refuerzan su identidad.
En términos de sostenibilidad, BMW mostró el iX5 Hydrogen, un prototipo que anticipa su primer modelo de producción con celda de combustible de hidrógeno para 2028, combinando lo mejor de la movilidad eléctrica con tiempos de recarga similares a los de un auto tradicional.
Con un stand de 4.400 m² y 42 vehículos en exhibición, BMW Group dejó claro que China es clave en su estrategia global. Pero más allá del tamaño, lo importante fue el mensaje: el futuro de la movilidad ya no es una idea… está pasando ahora.



