
GWM no llegó a Auto China 2026 a “mostrar cositas”. Llegó a dejar claro que está subiendo de nivel. Con una mezcla poco común —electrificación, inteligencia artificial y hasta un motor V8— la marca presentó su visión de futuro con una oferta que busca cubrir desde lo más urbano hasta lo más extremo.
Uno de los ejes principales fue la nueva plataforma GWM ONE S, una base pensada para todo: autos eléctricos, híbridos enchufables y motores tradicionales. Flexible, sí, pero también inteligente. La gracia está en que incorpora IA capaz de aprender del uso real, ajustando cómo se entrega la potencia, cómo se gestiona la energía y cómo actúan las asistencias a la conducción. No es solo tecnología por marketing, apunta a que el auto se adapte mejor a quien lo maneja.

Y aunque el discurso global va full eléctrico, GWM decidió ir contra la corriente en un punto clave: presentó un motor V8 4.0T desarrollado en casa. ¿Por qué? Porque hay escenarios donde la electrificación todavía no reemplaza del todo la necesidad de fuerza bruta, como el off-road pesado o vehículos de trabajo exigente. De paso, también es una señal de que la marca quiere meterse en ligas más altas.
Distintas líneas, un mismo enfoque
En Beijing, GWM desplegó seis líneas de productos, cada una con su propio foco, pero todas bajo una misma lógica: tecnología útil y adaptada a distintos estilos de vida.
El WEY V9X, por ejemplo, apunta al segmento familiar premium, con tres corridas de asientos, enfoque en confort y un paquete tecnológico que mezcla lujo con inteligencia artificial.

Para los que buscan aventura, el TANK 700 sube el estándar en capacidades todoterreno con su sistema Hi4-Z, pensado para enfrentar terrenos más duros sin perder eficiencia.
En paralelo, la GWM P300 Hi4-T lleva la electrificación al mundo de las pickups, mientras que el ORA 5 se posiciona como una alternativa más juvenil y urbana —ojo con este, porque debería llegar a Chile durante 2026.
Más global, más ambiciosa
Hoy GWM ya juega en más de 170 países y supera los 16 millones de usuarios. No es menor. Y con lo que mostró en este salón, queda claro que la marca quiere consolidar esa presencia con una estrategia más sólida: más tecnología y una oferta que no se queda en un solo tipo de cliente.

El mensaje final es bastante directo: no se trata sólo de electrificar por tendencia, sino de ofrecer soluciones que realmente sirvan, ya sea en ciudad, carretera o fuera de ella.
Auto China 2026 fue, en ese sentido, una vitrina perfecta para mostrar que GWM ya no está probando terreno. Está jugando en serio.



