Cuando la HIMLA me gustó a la vista… pero me convenció más fuera de la ciudad


No lo voy a negar, la Chery Himla me conquistó primero por su facha. Tiene una presencia imponente, con líneas firmes y una postura robusta que llama la atención antes de encenderla. Esa parrilla, los focos y la carrocería bien proporcionada logran dar una sensación de fuerza incluso cuando está estacionada.


Al subirme, la posición de manejo alta y la visibilidad amplia me dieron esa sensación de control que una busca en una pick-up. El diseño interior es funcional y moderno, con una pantalla central táctil compatible con Apple CarPlay y Android Auto, controles bien distribuidos y espacio suficiente para cinco pasajeros, lo que me hizo sentir que este vehículo puede ser tanto compañero de trabajo como de aventura.


En ciudad se siente más rebotona de lo esperado


Al empezar a manejar en calles urbanas, noté algo que no esperaba del todo, en ciudad la suspensión se siente un poco rebotona, principalmente al pasar por lomos de toro o pavimento irregular. La Himla no es incómoda, pero esa respuesta hace que su manejo urbano sea más vivo de lo que había imaginado. El motor 2.3 turbodiésel —con 161 hp y 420 Nm de torque— entrega una respuesta suave y progresiva, pero la sensación general en ciudad es más de vehículo “trabajador” que de ciudad ágil, especialmente cuando uno quiere acelerar con decisión.


No es que no se pueda manejar en tráfico urbano —claro que sí— pero la sensación de manejo es mejor en el cerro que en la ciudad, al menos para así lo fue.
En cerro y caminos mixtos, ahí sí me entregó una mejor sensación de manejo.


La experiencia cambia cuando la saco de la ciudad. En caminos de cerro, tierra o superficies irregulares, la Himla encuentra su terreno. La suspensión trabaja de forma más armónica, absorbiendo irregularidades con mejor aplomo, y la tracción 4×4 (en las versiones que la incorporan) aporta seguridad al avanzar entre terrenos sueltos.


Aquí es donde me entregó la mejor sensación de manejo, el torque disponible desde bajas revoluciones ayuda a subir pendientes o avanzar sin tanto esfuerzo, y la estructura del vehículo transmite confianza. La camioneta se siente natural en cerros y caminos fuera de asfalto, justo donde uno esperaría que una pick-up con su presencia se luzca.
En carretera, su andar es estable y tranquilo, con una caja de cambios que prioriza el confort y la suavidad por sobre la deportividad. No es un vehículo que prometa aceleraciones fulminantes, pero sí una conducción consistente y directa.


Sensación final

La Chery Himla tiene un diseño y una estética que llama la atención a primera vista. En manejo urbano puede sentirse algo rebotona y con una respuesta más calmada de lo que su estilo sugiere, pero cuando sale de la ciudad —especialmente en cerros o caminos mixtos— entrega una sensación de manejo sólida, natural y segura. Es una camioneta pensada para trabajo, terreno y aventura, más que para lucirse velozmente entre semáforos.


🛠️ Ficha técnica – Chery Himla

  • Motor: 2.3 L turbodiésel
  • Potencia: 161 hp
  • Torque: 420 Nm
  • Transmisión: Manual 6 velocidades (MT) o Automática 8 velocidades (AT)
  • Tracción: 4×2 o 4×4
  • Largo: 5.335 mm
  • Ancho: 1.920 mm
  • Alto: 1.865 mm
  • Distancia entre ejes: 3.230 mm
  • Capacidad de carga útil: 1.000 kg
  • Volumen caja de carga: ~1.267 L
  • Pantalla central táctil con Apple CarPlay y Android Auto
  • Frenos de disco en las 4 ruedas
  • Sensores de estacionamiento y cámara según versión
  • Control de estabilidad y asistencias básicas

Precios y versiones

  • Himla 2.3T MT 4×2: desde aprox. $20.218.100 CLP
  • Himla 2.3T MT 4×4: desde aprox. $22.598.100 CLP
  • Himla 2.3T AT 4×4: desde aprox. $26.168.100 CLP
    Tip: Algunos concesionarios ofrecen bonos de marca y financiamiento que pueden reducir el precio final con IVA incluido.

(Los precios pueden variar según concesionario y promociones vigentes)