El Suzuki Jimny 3 Puertas vuelve a escena en Chile con una actualización que va directo a lo importante: más seguridad, nuevos beneficios y la misma esencia off-road que lo convirtió en un ícono. Porque sí, evoluciona… pero sin perder ese carácter rudo que lo hace único.
Esta vez, la gran novedad es la incorporación —por primera vez y de serie— de un completo paquete de asistencias avanzadas a la conducción (ADAS). ¿Qué significa esto en la práctica? Manejar con más respaldo en el día a día y también en ruta: control crucero adaptativo, alerta de colisión frontal, frenado autónomo de emergencia, asistencia de mantenimiento y centrado de carril, además de luces altas automáticas. Todo acompañado de seis airbags de serie, elevando de forma importante su estándar de seguridad.

Y como buen todoterreno que se respeta, no se queda sólo en lo tecnológico. Todas sus versiones suman asistente de partida en pendiente, control de descenso, cámara de retroceso, sensores de estacionamiento y cinturones de tres puntas en todos los asientos. Es decir, un paquete bien completo que demuestra que la seguridad ya no es un lujo, sino parte del ADN.
Pero hay un detalle que lo hace aún más interesante: una de sus versiones incorpora winche, y no sólo como accesorio cool para la aventura. Este elemento permite acceder al beneficio de crédito fiscal IVA, según la normativa vigente, algo que hoy lo convierte en el único SUV en Chile con esta ventaja. Sí, leíste bien.

Disponible en versiones GL, GLX y GL con winche, esta última suma un plus real para quienes se toman en serio el off-road. Porque no solo mejora su capacidad para salir de situaciones complejas —barro, arena, nieve o pendientes—, sino que además cumple con todos los requisitos técnicos exigidos: tracción 4×4, caja reductora, carrocería tipo jeep, despeje mínimo de 19 cm, chasis de largueros y el equipamiento necesario para ser considerado vehículo de trabajo. El winche, además, ofrece una capacidad de arrastre de 2.720 kg, con potencia de 1,4 kW.
En diseño, el Jimny no cambia su esencia. Compacto, robusto y funcional, mantiene esa estética que mezcla nostalgia y propósito. Su construcción sobre chasis, el sistema AllGrip Pro, los ejes rígidos y la reductora lo siguen posicionando como uno de los más capaces fuera del asfalto. Y por dentro, todo sigue pensado para lo mismo: líneas simples, lectura clara y un enfoque práctico que se agradece cuando el terreno se pone serio.

En equipamiento, la versión GL ofrece lo justo y necesario con aire acondicionado, volante multifunción y pantalla de 7” compatible con Android Auto y Apple CarPlay inalámbrico. La GLX sube el nivel con climatizador automático, volante de cuero y una pantalla de 9” con las mismas opciones de conectividad.
Bajo el capó, no hay sorpresas —y eso es una buena noticia. Mantiene el confiable motor 1.5 litros que entrega 100 hp y 130 Nm, con opción de transmisión manual de cinco velocidades o automática de cuatro. Todo acompañado del sistema AllGrip Pro con modos 2H, 4H y 4L, listo para enfrentar desde la ciudad hasta los caminos más exigentes.
En eficiencia, homologa 13,6 km/l en versiones manuales y 11,8 km/l en automáticas, según cifras oficiales. Nada mal considerando su enfoque.
Desde la marca lo tienen claro: este no es un modelo que sigue tendencias, es uno que construye historia. El Jimny no necesita reinventarse cada vez, porque su valor está precisamente en su consistencia. Evoluciona donde importa —seguridad, tecnología— pero mantiene intacto ese espíritu honesto que lo ha llevado del asfalto al barro, y de ahí directo a la categoría de leyenda.

Fabricado en Japón, el nuevo Jimny 3 Puertas ya está disponible en Chile a través de DercoCenter, en una paleta de ocho colores. ¿Precios? Parte en $15.990.000 para la versión GL MT, sube a $17.595.100 en la GL con winche y llega a $17.990.000 en la GLX automática (con bono de financiamiento incluido). Todo respaldado por una garantía de 3 años o 100.000 km.
En simple: el Jimny crece en lo que importa, pero sigue siendo ese partner aperrado que no pregunta dos veces antes de meterse donde otros simplemente no llegan.



